las cosas siempre son más complicadas...
Fragmentos sobre filosofía y ciencia política, reflexiones sobre la historia y actualidad bolivianas.
- pablo r. barriga
- estudiante de política y administración pública en el colegio de méxico. becario boliviano de la oea.
18.9.08
páginas sueltas
Cuando comencé este blog, no sabía bien lo que quería que fuera: quería que fuera un lugar donde pudiera registrar ideas incompletas o en progreso, anotar algunas citas y definiciones que no quería olvidar, un espacio donde publicar textos ingeniosos y/o ensayos más o menos acabados; en suma, un lugar donde pudiera dar a conocer fragmentos de mi trabajo y someterme a la crítica de los lectores.
Quería, también, que fuese una especie de block de notas; y un block de notas implicaba, para mí, la idea de un hilo conductor que uniese los textos, la idea de un proyecto más o menos planificado que se iría desarrollando con el tiempo…
Y al final resultó que sí, que el blog era un proyecto en desarrollo, pero un proyecto en constante transformación y re-definición, más que un block de notas, se asemejaba a una pila de páginas sueltas en constante y caótico crecimiento… páginas sueltas, retazos de historia, ciencia política, arte y un largo etcétera, sin un sólo orden ni sentido…
Páginas sueltas, me parece que esa metáfora transmite mejor lo que quiero hacer.
31.8.08
De blogs, intelectuales y migrantes
Casi al final, en un paréntesis, voy a intentar hablar de algunas tendencias radicalmente nuevas en la blogósfera boliviana que otros blogueros y yo hemos observado en este tiempo, tendencias que, tengo la impresión, contradicen todo los relatos optimistas que se hacen sobre ella.
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Primera conclusión: los blogs y la blogósfera han sido mis aliados a la hora de reconstruir mi mundo en México y me han permitido mantener un vínculo fuerte con Bolivia, cosa que muy probablemente antes no hubiese podido hacer. Como dice Daniel M. Giménez en jerga sociológica: los blogs me han permitido, de alguna manera, re-insertarme a mi comunidad de origen a pesar de la distancia…
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Frente a la distinción (hacerse marcadamente "boliviano" en el extranjero), está también el camino contrario: el de la mímesis con el entorno, cuando ser extranjero resulta extremamente difícil. Al respecto, tuve suerte: México es un país ya acostumbrado a recibir extranjeros y exilados, un país bastante tolerante (siempre que los migrantes no opinen demasiado sobre política interna): aquí encontraron cobijo desde los republicanos españoles que huían del franquismo hasta los exilados sudamericanos de las décadas de los sesentas y setentas que huían de las dictaduras militares; de entre estos últimos, muchos eran académicos e intelectuales (que en ese tiempo era casi lo mismo), por lo que México también tiene una tradición de fuerte producción intelectual y académica. Como ustedes saben, en México se han producido ideas muy muy importantes para las ciencias sociales bolivianas; aquí vivieron algunos de los pensadores bolivianos más influyentes del siglo XX: Desde Zavaleta Mercado, Quiroga Santa Cruz hasta Luis Tapia y Álvaro García Linera, por citar sólo algunos nombres…. A veces me gusta fantasear y pensar qué hubiese sucedido si alguno de ellos hubiese tenido un blog: nuestros padres hubieran podido, quizá, observar el nacimiento de categorías como la “nacional-popular” o "lo abigarrado" o hubieran podido disfrutar de la magnífica prosa de Quiroga Santa Cruz…
Hay quien piensa que alejarse del país le significa a uno alejarse de su realidad y lo incapacita para opinar acerca ésta (de la realidad de su país); nada más falso, primero, si bien la distancia no permite al migrante disponer de fuentes de primera mano y éste debe limitarse a saber de Bolivia por lo que le dice la prensa (y cada vez más de los blogs), pensar el propio país a la distancia tiene la ventaja del desapasionamiento, la distancia con el objeto de estudio: en la medida en la que uno no se ve afectado directamente por los acontecimientos, puede opinar con mayor frialdad (o al menos eso creo). Segundo, las diferencias culturales obligan al intelectual migrante a pensar en aspectos de su país que antes por encontrarse inmerso en dicho medio, no podía pensar: por ejemplo, a mí me sorprendió mucho que México haya vivido una estabilidad política de 70 años mientras que nuestro país tenga una tendencia hacia la inestabilidad crónica, lo que obliga a preguntarse, ¿qué causa esta diferencia? Así, fenómenos que antes no se percibían en su singularidad ahora aparecen especialmente singulares… en términos más “científicos”, digamos que uno tiene la posibilidad de renovar claves teórico conceptuales, de pensar el país desde nuevos marcos referenciales, lo que es muy saludable (y, creo, yo, lo que hace mucha falta a una blogósfera en la que sobran las discusiones que no son nada más que series de insultos interminables…)
Segunda conclusión: el ojo del intelectual migrante puede, a veces, ver cosas que sólo se pueden ver a la distancia (como corolario podríamos decir que el blog puede ayudar a difundir esta visión del intelectual migrante… pero de esto hablaremos con mayor detenimiento a continuación)
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Además de lo anterior, los blogs me han permitido, como a muchos otros, compartir mis opiniones sobre la realidad boliviana sin la necesidad de la intermediación de un medio de comunicación; me han permitido, de a poco, que estos textos se enriquezcan de los comentarios de los lectores, y, además, me han permitido poder saltar las odiosas jerarquías intelectuales por las que antes cualquiera no podía dirigirse a un intelectual consagrado: en la blogósfera, los novatos como yo pueden darse el lujo de dejarle un comentario a cualquier vaca sagrada (y, a veces, tener el gusto de recibir una respuesta)
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Comentarios finales
Si habría que resumir lo dicho en una sola frase, diría que probablemente los blogs han alterado radicalmente la experiencia de los intelectuales y académicos migrantes (perdón, desde ahora, por hacer general una conclusión que en realidad debiese ser particular): les han permitido mantener vínculos que antes eran difíciles de mantener, compartir sus conocimientos de manera formal e informal (con el consecuente enriquecimiento que significa el debate), prescindir de las mediaciones (en un tiempo en que los medios de comunicación están fuertemente cuestionados) y saltar las jerarquías intelectuales, además de construir redes de cooperación… me gustaría pensar que en el futuro más intelectuales y académicos van a compartir con nosotros sus textos… ¿se imaginan un blog dedicado solamente a la historia boliviana? ¿Sobre literatura del XIX? Se trata, desde mi perspectiva, de un futuro muy prometedor…
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28.8.08
Escándalo en la blogósfera
Desde hace unos días sigo el debate más acalorado en la blogósfera boliviana del que he tenido noticia. Todo comenzó cuando Sebastián Molina y su equipo decidieron "crear" un nuevo blog de blogs llamado blogsbolivia.com, paralelo y homónimo al metablog que todos conocemos, blogsbolivia.blogspot.com. Para algunos blogueros, se trató de una flagrante violación a las reglas mínimas de convivencia de la blogósfera. Para otros, se trató solamente de otro emprendimiento de Sebastián Molina.
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Pero vayamos por partes. En opinión de varios blogueros (entre los que me incluyo), el que Sebastián Molina y su equipo hayan elegido el nombre de un metablog ya existente para su "nuevo" metablog es una falta de ética, falta que en otros lugares se conoce como plagio y que en la blogósfera se conoce como cybersquatting. Como resume muy bien Ego Ipse (Daniel M. Giménez), lo que sucede es que:
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"BlogsBolivia.blogspot tiene una posición de prestigio y reconocimiento gracias al trabajo y el tiempo invertidos por los responsables de este metablog (Almada y El Forastero), blogsbolivia.com, al llamarse exactamente igual, se apropia de ese prestigio y del trabajo cristalizado en este metablog".
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En mi opinión, nada les hubiera costado a Sebastián Molina y su equipo ser un poco más creativos o, en todo caso, copiar con mayor tacto (blogsbolivianos.com no hubiera estado mal).
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Frente a estas críticas, Sebastián Molina y su equipo se han limitado a decir que el dominio les pertenecía desde hace ya más de dos años y a recordar que hubo en el pasado un proyecto de un blogsbolivia conjunto que quedó trunco por falta de acuerdo con los administradores del primer blogsbolivia.
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Creo que yo que aunque esto muestra las buenas intenciones del proyecto, no atenúa el plagio ni el cybersquatting, pues esta falta ocurre cuando alguien compra un dominio que contiene el nombre de una marca famosa y lo usa para negociarlo (por lo general a un precio exorbitante) con el dueño de la marca. En este caso, Sebastián Molina adquirió el dominio blogsbolivia.com sabiendo que había ya un metablog con ese nombre y luego intentó intercambiárselo a los administradores por un banner (no hay demasiada mala fe en esto, pero tampoco hay buena fe).
Pero las cosas se complicaron más cuando se salieron a la luz dos aspectos más del affair: primero, blogsbolivia.com es un proyecto del Laboratorio Digital de Cepad, avalado por la Prefectura cruceña y que, en último término, reporta ingresos a sus creadores. Nada de esto se informó a los nuevos miembros de este metablog (está bien, lo de los salarios podían no decirlo, pero lo de los auspicios?). Esto molestó bastante a algunos blogueros. A esto, Sebastián Molina respondió diciendo que la Prefectura cruceña no es la única entidad pública que apoya a CEPAD.
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Segundo: no quedó claro si el primer blogsbolivia traspasó o iba traspasar parte de las bases de datos de sus miembros al segundo blogsbolivia. Aunque pueda parecer que esto es una nimiedad, no parece adecuado compartir los datos de terceros sin pedirles si autorización. Todo esto pudo haberse aclarado fácilmente, pero los llamados a aclararlo permanecieron en silencio.
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Hasta aquí, he tratado de resumir lo más importante de la discusión, que más de una vez se convirtió en una serie de ataques personales, ya a Sebastián Molina o a Ego Ipse, y terminó muchas veces desviada hacia otros temas. No está demás recordar que no se trata de atacar los emprendimientos de Sebastián Molina, muchos de los cuales son sin duda loables, si no de buscar que se discutan los puntos mencionados arriba: ¿se trató o no de cybersquatting?, ¿se escondió o no información sobre el proyecto de blogsbolivia.com a sus miembros? y, finalmente, ¿qué sucedió en realidad con los datos de los miembros del primer Blogsbolivia?
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¿Cómo resolver este entuerto? A corto plazo, creo que un cambio de nombre o un acuerdo entre los administradores de ambos metablogs podría ayudar. A largo plazo, comenzar a pensar en algunas reglas de convivencia en la blogósfera podría evitarnos este tipo de roces y conflictos.
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Particularmente, me quedo con la impresión de que en la blogósfera el diálogo sustantivo escasea, de que nadie se pasa el trabajo de contestar argumentos con argumentos... Véase por ejemplo la defensa de Sebastián Molina publicada en su blog: todos los comentarios al respecto parecen haber sido borrados (yo, por ejemplo, dejé uno ayer y hoy no aparece). Ni modo, repetimos viejas prácticas en nuevos terrenos.
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Si quieren seguir la discusión entera, hagan click aquí.
Si quieren leer la defensa de Sebastián Molina, hagan click aquí.
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PS (1): Si quieren firmar la petición para que el affair blogsbolivia se discuta en Bloguivianos, hagan click aquí.
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PS (2): En una de sus intervenciones en la discusión citada arriba, Fidelio mencionó que en Bolivia el ente que se encarga de regular las prácticas relativas a los dominios en internet es la Agencia Para el Desarrollo de la Sociedad de la Información. Quizá podríamos escribirles para poder obtener su criterio respecto al affair blogsbolivia (quizá no, claro, por eso es importante saber su opinión).
20.8.08
De libros y lectores
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1. Aunque a menudo se dice que la gente lee cada vez menos libros, se trata de una falsedad: la cantidad de libros que hoy son publicados y vendidos en el mundo es mucho mayor que en cualquier otra época. Sólo en Estados Unidos, si no recuerdo mal, aparecen diariamente alrededor de 800 nuevos títulos, lo que hace alrededor de 292 000 libros al año, muchos más de los que podríamos leer aún dedicándole toda nuestra vida a la lectura.
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Escuchando estos comentarios, pensé en mis bibliotecas y librerías favoritas en La Paz, las que ofrecen un espacio cómodo para leer y prestan sus libros por un tiempo razonable, en un caso, y aquellas que no se limitan a vender bestsellers, en el otro: juntas, mis bibliotecas y librerías favoritas no son más de siete, y eso que La Paz es, regionalismos aparte, la ciudad boliviana en la que hay más librerías y bibliotecas de este tipo (en Sucre, la Culta Charcas, sólo conozco una librería y una biblioteca de estas a las que me he referido). Hecha esta reflexión, no pude evitar preguntarme ¿cuántos serán los lectores habituales en Bolivia? ¿Podrá decirse que también juegan un rol cuasi-sacerdotal?
16.8.08
Bolivia: ¿Estado o estado?
Las categorías con las que habitualmente piensan los politólogos son insuficientes para pensar la política boliviana. La idea no es mía, sino de Clifford Geertz, un antropólogo norteamericano que se hizo célebre por cuestionar la pertinencia de categorías como "Estado", "nación" y "cultura" para comprender los fenómenos políticos del llamado "tercer mundo" (Me imagino que esta línea sigue El estado del Estado en Bolivia del PNUD-Bolivia).
Piénsese por ejemplo en la categoría central de la ciencia política, el "Estado", a la luz de los choques entre minusválidos, unionistas y la policía que sucedieron ayer en Santa Cruz de la Sierra, en los que la policía estuvo a punto de ser rebasada por los unionistas (por no decir derrotada). Considerando que no es la primera vez que esto sucede (desde hace por lo menos un año que se hace recurrente la incapacidad de los órganos coercitivos estatales para imponerse sobre grupos de choque de la sociedad civil) queda bastante claro que el Estado boliviano no es capaz de ejercer de manera inteligente y efectiva el monopolio legítimo de la violencia ni siquiera en las ciudades principales del país y a pesar de la alta popularidad del Presidente Morales.
¿No es tristemente paradójico que la policía reprima de esa manera a un grupo de discapacitados pero no pueda hacer retroceder a la Unión Juvenil Cruceñista?
31.7.08
Definición: filosofía [2]
8.7.08
En defensa de César Brie
“… en todos los pueblos que han vivido sofocados por una esclavitud de siglos, pervive el odio teológico a la inteligencia y el terror jesuítico al pensamiento libre. Se necesita ser un apasionado de las ideas y de la verdad para atreverse a pensar libremente—y escribir—en semejante medio.”
Carlos Medinacelli (1899-1949)
Todavía me cuesta creer que César Brie, el ayer aplaudido y aclamado director del afamado Teatro de los Andes, uno de los pocos artistas que viven en Chuquisaca reconocidos nacional e internacionalmente, que ha llevado en alto el nombre de nuestro país por el mundo y que era hasta hace no mucho tiempo considerado hijo pródigo de la Ilustre Ciudad[2]; sea hoy atacado, acusado y amenazado de la manera más ruin y procaz.
La razón es por todos conocida: además de escribir algunos artículos en los que denunció el régimen de intolerancia imperante en la Ciudad Blanca, Brie se atrevió a narrar con detalle el atropello ocurrido el 24 de mayo en el documental Humillados y ofendidos junto a Pablo Brie y Javier Horacio Álvarez. Allí mostró, entre otras muchas cosas, que la agresión que sufrieron los campesinos e indígenas chuquisaqueños no fue solamente un acto de violencia política, sino que tuvo un fuerte componente de violencia racial[3] y, quizá más importante aún, señaló la responsabilidad de más de uno de los miembros del Comité Interinstitucional en estos hechos aciagos. Más que ninguna otra cosa, Humillados y ofendidos denunció la actitud de una parte importante de la ciudad que no quiso o no supo repudiar con suficiente fuerza lo sucedido aquél día, ya porque tácitamente apoyó lo ocurrido o bien porque sintió miedo de disentir públicamente en una ciudad donde ya no es posible pensar diferente (de ello da fe, por citar sólo un ejemplo, la golpiza que recibió recientemente el diputado oficialista Wilber Flores).
En palabras de Brie:
[Vi] una multitud enfervorizada y ensañada, agresiones a inermes, miembros del Comité Interinstitucional dirigiendo las personas en el estadio, uno de ellos riéndose mientras ve cómo arrean y golpean a los campesinos. También se escuchan voces defendiendo a los vejados[4].
¿Se le ataca por esto? ¿Es su denuncia una “injusta y desleal actitud (…) contra la población de Sucre”[5]?
La primera acusación contra Brie raya en el cinismo y la ignorancia, pues se le acusa de haber “montado” las escenas de Humillados con el fin de, primero, mostrar a Sucre como una ciudad racista y retrógrada y, segundo, responsabilizar de los hechos a los inocentes miembros del Comité Interinstitucional. Baste decir en defensa de César Brie que muchas de las más crudas y reveladoras secuencias de Humillados son tomas completas y que aún exhibidas individualmente o en distinto orden provocarían el mismo repudio e incriminarían a las mismas personas (y si los enemigos de César no están de acuerdo con esto los reto a demostrar lo contrario). Para sus enemigos, las indignantes escenas de palizas y abusos son sólo “teatro oficial”. César Brie no niega que Humillados es su versión de lo ocurrido; frente a ello, sin embargo, sus detractores no han sido capaces de narrar de otra manera la historia del 24 de mayo. Por poner sólo un ejemplo, no han sido capaces de encontrar en las varias grabaciones a los supuestos infiltrados masistas a los que se refieren constantemente, ¿tendremos que pensar que César Brie los borró recurriendo a efectos especiales?
Los acusadores de César Brie lo llaman “enemigo de todos los sucrenses”, cuando éste dice más de una vez en sus textos que hay sucrenses que no son partidarios ni del terror, ni de la violencia ni de la intolerancia, y que el 24 de mayo varios de ellos intentaron defender a los indígenas (“También se escuchan voces defendiendo a los vejados”). Al final de Humillados se escucha el testimonio de un joven que dice que dice “[ellos] no son gente del pueblo (refiriéndose a los agresores), nuestra gente ayer decía “basta”, no humillen a nuestros hermanos campesinos, no humillen al que piensa diferente, no hagan esas barbaridades, esas atrocidades…”
Sostienen sus calumniadores que César Brie está completamente parcializado a favor del MAS. Aunque las inclinaciones políticas del artista son conocidas (y esto no debería ser motivo de condena alguna), él ha sido enfático al sostener que en lo sucedido en Sucre tanto en noviembre como en mayo tiene también responsabilidad el Gobierno. No puede explicarse sino que sostenga que “los errores del gobierno y su escasa vocación democrática han colaborado a popularizar este fascismo”[6] (refiriéndose al clima de intolerancia y agresión reinante en Sucre). Sus detractores fundan sus acusaciones en que Humillados y ofendidos fue transmitido solamente por Televisión Nacional (salvo en Sucre, donde fue censurado), César Brie responde que envió el documental a cuatro televisoras y que sólo ésta accedió a pasarlo.
Los que hoy atacan a César Brie no hacen un esfuerzo por demostrar que lo que dice no es cierto (es, dicen, algo que no vale la pena), prefieren cambiar de tema en lugar de responder a sus denuncias y lo acusan, por ejemplo, de no haber filmado los hechos de noviembre, siendo que el artista se encontraba fuera del país; recurren a la calumnia al afirmar que recibió dinero del MAS, algo que, claro está, no pueden probar; o, lo que es aún más vergonzoso, lo acusan de racista sólo por ser argentino (algo que, dicen, es imperdonable), con lo que demuestran de paso su escaso raciocinio.
Como si esto no fuera suficiente, se acusa a César Brie de inmiscuirse en política siendo extranjero y se lo amenaza con correr la suerte del “peruano Chávez”, cuando Humillados y ofendidos es, antes que nada, una denuncia de una flagrante violación a los derechos humanos. No es la primera vez que César Brie hace un trabajo de denuncia, lo había hecho ya en sus obras En un sol amarillo, memorias de un temblor y en Otra vez Marcelo; por ello, no deja de resultar paradójico que sea justo ahora que se recalque su condición de extranjero, haciendo gala, dicho sea de paso, de un chauvinismo y un provincianismo patéticos. A los detractores de César Brie habría que recordarles que también Luis Espinal era extranjero y que lo era también, qué paradoja, el mismísimo Mariscal Antonio José de Sucre.
Concluyendo, los detractores de César Brie no son capaces de seguir una discusión razonada, se entregan fácilmente a la descalificación, al insulto torpe y la calumnia; a diferencia del director del Teatro de los Andes, han perdido su independencia y honestidad intelectual y se han convertido en voceros del establishment; sus argumentos (si puede llamárseles así a esta sarta de retruécanos y a esta retahíla de difamaciones) carecen de elegancia y de la mínima coherencia. Al intentar ensuciar un nombre que por su trayectoria es difícilmente ensuciable dan un tristísimo espectáculo; su única disculpa podría ser, si tratamos de no pensar mal, que actúan nublados por la furia que dejó noviembre en Sucre.
[2] No me voy a referir a Sucre como la Culta Charcas porque “culta” es una adjetivo cada vez menos pertinente para esta ciudad. Como bien muestra César Rojas Ríos en La ciudad Vagón, los hilos negros de la ciudad blanca, la producción artística e intelectual de Sucre ha ido declinando paulatinamente. Como era de esperarse, Rojas Ríos es un académico detestado en Sucre por su franqueza.
[3] En este punto no estoy de acuerdo con lo sostenido por la redacción de Pulso en su nota titulada “Chuquisaca en su hora crucial: radiografía de la región más polarizada del país”.
[4] César Brie, “Respuesta a los argumentos de Mier”, Correo del sur, 2 de julio de 2008.
[5] Rodolfo Mier Luzio, “Al César…”, Correo del Sur, 4 de julio de 2008.
[6] “Sucre, capital del racismo”, artículo que circuló por Internet.

